sábado, 21 de junio de 2008

Ciudad Rodrigo, mi "ciudad"

Lo primero que te viene a la mente al llegar a la villa es que quizás la denominación de “Ciudad” le viene un poco grande. Como una gran parte de los emplazamientos castellanos su cogollo histórico se articula en torno a la plaza mayor (donde comimos unas tablas de embutidos y quesos normales. No os dejeis engañar por lo del Farinato... Se trata de chistorra empapada de harina hasta que decanta) y en una breve vuelta puedes ver los edificios más representativos y la muralla.
Hemos de felicitar a la compañera de la oficina de turismo, pues ante nuestra situación (una tarde para hacernos una idea del lugar) su explicación fue eficaz y concisa: Un edificio representativo de la arquitectura civil, otro de la religiosa y un paseo por las murallas. Una vez seguidas sus indicaciones he de decir que la información respondió plenamente a nuestras necesidades.

Las murallas te lanzan sobre el paisaje circundante y en esta situación puedes decir sin lugar a dudas que Ancha es Castilla, porque resulta difícil ver algo más que llanuras salpicadas de arbolados dispersos. Lo cierto es que debía ser fácil divisar al enemigo con tiempo suficiente como para preparar las defensas, irse a dormir y al día siguiente levantarse a media mañana para hacerle frente.

El antiguo palacio hoy parador es también un bonito lugar al que puedes entrar -haciéndote el despistado con el móvil para que nadie te diga nada- muy bien conservado.

Desconozco si la exposición de 1500 orinales del mundo (suena a coleccionable por fascículos) estaba a la altura del parador, pero ante la duda de si eran orinales originales o de segunda mano, descartamos por unanimidad entrar en el recinto. El que quiera ver orinales, que se pase por esta web que el Maestro Güin facilitó a la Comunidad Camboyana hace un tiempo.

La catedral de Ciudad Rodrigo es para mi lo más interesante a visitar: Comenzada al final de la moda románica y acabada cuando lo que molaba era el gótico, puede verse como las figuras en su interior pasan de tener la misma forma que si yo las hubiese dibujado (imaginaos a San Cristóbal pasado por la plancha) a un formato mucho más 3D (La Presi dixit).

El claustro interior tiene muchos detalles, en especial las pequeñas figuritas a los pies de las columnatas interiores fiel reflejo del estilo “escultor cachondo” o “m’aburro bucho”. En las naves del interior de la Catedral siempre puedes entretenerte con una amena lectura de "Mundo Negruno" mientras esperas que la misa dé comienzo.



Adicionalmente una de las celadoras de la Iglesia (o como se llame la persona que cuida las Iglesias para las visitas) se parecía mucho a Chus Lampreave lo que te daba un margen de confianza pues ya sabemos todos lo que pasa con los testigos de Jehová (La Presi dixit, de nuevo)

La entrada principal a la Catedral desde la calle consta de un primer par de portones de madera que solo se abren en ocasiones especiales –el acceso a turistas, muy bien señalizado, se hace por un lateral- y tras ellos una antesala a la Iglesia con un segundo par de puertas. Por tanto este pequeño hall accesible resulta solo desde el interior. Hasta ahí todo bastante natural.

Lo llamativo es que a determinadas horas la celadora ofrece una pequeña charla esa antesala haciendo especial énfasis en las figuras demoníacas que hay talladas por toda la Iglesia y en como determinadas iconografías rozan el escándalo. Tras mostrar un cierto desagrado por la cuestión finaliza con un “Pero claro, el escultor quiso hacerlo así, y como la Iglesia le dejó…” y en el aire queda flotando esa idea de Iglesia con carácter tan abierto y tolerante que caracterizaba su política de aquellos siglos.

La verdad es que la gracia del tema era que te lo contaba alguien que se parecía a Chus Lampreave. Ya veis lo divertida que es la vida en el Mundo de Afilio y La Presi. La Felicidad Inadvertida. El Encanto de las Pequeñas Cosas. Por ejemplo, quedarte embelesado con este niñito Jesús con cara de tener treinta años.


Ehmm… Dejando que el espíritu de Coehlo se aleje de mí, añadir que una vez acabado su discurso, Chus se marcha de la salita cerrando la puerta y quedas encerrado con otros tantos desconocidos, sentado en unas bancadas de madera, mientras unas luces iluminan el arco sobre la puerta y suena música clásica.

En nuestra mente parecían incrementarse las probabilidades de aparición sobre la pared de un círculo blanquinegro girando en espiral mientras te piden que lo mires fijamente hasta entrar en trance y luego que pongas la cruz en la donación de Hacienda a la Iglesia. Pero no (o eso creo): Un par de voces comienzan a narrar los hechos que aparecen grabados a piedra en el arco, mientras se van iluminando las partes correspondientes del mismo.

La voz femenina no la tengo identificada, pero estoy 100% seguro que la voz masculina es Papa Noel. Perdón: San Nicolas.

PS – Me he informado y he descubierto que este despliegue multimedia se está volviendo bastante habitual en algunos otros lugares religiosos. La de explicar las cosas, no la del círculo hipnótico.

PS2 - Acabo de notar que el vidrio está al verrés.

Y ya. De Ciudad Rodrigo no vimos más (ni menos)


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