Hola, amiguitos. Bienvenidos a un día más en “Como ser un Encanto y llevarte la Mejor Parte”. Hoy os vamos a contar qué hacer cuando habéis invitado a una chati / un chato a cenar y os debatís entre aseguraros de pillar cacho y saciar vuestro hambre (gastronómica, en este segundo caso).
Basado en observaciones reales realizadas por La Presi y un servidor en el Castillo del Buen Amor por verdaderos profesionales del oficio.
Para ello, nada mejor que llevar la iniciativa, acción que ya de por sí os hará parecer ante los ojos del acompañante como persona arrojada y decidida. Las dos sencillas técnicas que os ofrecemos a continuación se inician untando nosotros una tostada o similar con un producto caro (paté, caviar o similar)
1. Hasta aquí hemos llegado - Consiste en ofrecer la tostada a la boquita de piñón del otro/a mientras decimos “Toma, te la he preparado para ti” o alguna ñoñería similar. Se trata de coger la tostada extendiendo nuestro dedo índice lo más posible a lo largo del perímetro de la tostada, de forma que generamos una “zona de seguridad” donde la boca del oponente no puede entrar.
No olvidar 1) la frase inicial, pues genera en el receptor una sensación de falsa confianza que siempre ayuda y 2) no retirar bajo ninguna circunstancia el dedo pues los estudios de estas situaciones muestran que el sentimiento de culpa del mordedor siempre es mayor que el dolor sentido por el mordido y acaba cediendo en su afán devorador.
2. Cachus Interruptus – Requiere más habilidad que la anterior, pero también resulta menos perceptible si se realiza bien. Consiste en ofrecer la tostada a la boquita de piñón del otro/a, y cuando va a morder retroceder ligeramente la mano, evitando que conquiste la mayor parte de la tostada. Si vemos que somos primerizos en el uso de esta técnica, recomiendo pedirle a la otra persona que cierre los ojitos, como embelesado/a de amor, para evitar que vea nuestro hábil retroceso de muñeca.
Recordad que podéis entrenar estas técnicas hasta el grado de habilidad tal que seáis capaces de realizar el interruptus con una cuchara, muestra suprema de habilidad que solo los gurús más expertos son capaces de realizar.
Una vez la persona ha mordido, es nuestro turno de llevarnos lo más rápido posible el resto de tostada a la boca, devorándola de un solo bocado mientras miramos con amor a los ojos de nuestra pareja. Importante: NO SOLTEIS LA TOSTADA o podéis ser objeto de la mismas técnicas que acabáis de usar.
Realizar esta técnica con tostadas de tomate y jamón evitando que vuestra pareja se lleve toda la carne se desaconseja pues suele finalizar con mitad de la loncha en el interior de la boca y la otra mitad extendida sobre la barbilla en el efecto llamado “lengua de jamón con goteo de tomate”. No da muchos puntos.
Esto es todo por hoy, amiguitos.
Basado en observaciones reales realizadas por La Presi y un servidor en el Castillo del Buen Amor por verdaderos profesionales del oficio.
Para ello, nada mejor que llevar la iniciativa, acción que ya de por sí os hará parecer ante los ojos del acompañante como persona arrojada y decidida. Las dos sencillas técnicas que os ofrecemos a continuación se inician untando nosotros una tostada o similar con un producto caro (paté, caviar o similar)
1. Hasta aquí hemos llegado - Consiste en ofrecer la tostada a la boquita de piñón del otro/a mientras decimos “Toma, te la he preparado para ti” o alguna ñoñería similar. Se trata de coger la tostada extendiendo nuestro dedo índice lo más posible a lo largo del perímetro de la tostada, de forma que generamos una “zona de seguridad” donde la boca del oponente no puede entrar.
No olvidar 1) la frase inicial, pues genera en el receptor una sensación de falsa confianza que siempre ayuda y 2) no retirar bajo ninguna circunstancia el dedo pues los estudios de estas situaciones muestran que el sentimiento de culpa del mordedor siempre es mayor que el dolor sentido por el mordido y acaba cediendo en su afán devorador.
2. Cachus Interruptus – Requiere más habilidad que la anterior, pero también resulta menos perceptible si se realiza bien. Consiste en ofrecer la tostada a la boquita de piñón del otro/a, y cuando va a morder retroceder ligeramente la mano, evitando que conquiste la mayor parte de la tostada. Si vemos que somos primerizos en el uso de esta técnica, recomiendo pedirle a la otra persona que cierre los ojitos, como embelesado/a de amor, para evitar que vea nuestro hábil retroceso de muñeca.
Recordad que podéis entrenar estas técnicas hasta el grado de habilidad tal que seáis capaces de realizar el interruptus con una cuchara, muestra suprema de habilidad que solo los gurús más expertos son capaces de realizar.
Una vez la persona ha mordido, es nuestro turno de llevarnos lo más rápido posible el resto de tostada a la boca, devorándola de un solo bocado mientras miramos con amor a los ojos de nuestra pareja. Importante: NO SOLTEIS LA TOSTADA o podéis ser objeto de la mismas técnicas que acabáis de usar.
Realizar esta técnica con tostadas de tomate y jamón evitando que vuestra pareja se lleve toda la carne se desaconseja pues suele finalizar con mitad de la loncha en el interior de la boca y la otra mitad extendida sobre la barbilla en el efecto llamado “lengua de jamón con goteo de tomate”. No da muchos puntos.
Esto es todo por hoy, amiguitos.
