En primer lugar, recordaros que el viaje a Dublín fue continuación de la escapadita a Alicante que hicimos en ¡¡¡ abril de 2008 !!! O sea, que la primera parte del viaje la podéis leer aquí.
Ryanair, siempre con su labor social para con el viajero, nos llevó en cosa de 2 horitas de Alicante a Dublín. De un sol espléndido y unos 22º a unas nubes negrísmas y un frío del carajo. Es lo que tiene. Por lo demás, la recepción al viajero en Dublín, muy requetebien: en el aeropuerto muy bien indicado todo, una parada de autobús que te lleva al centro en sólo 20 minutos y bastante barato, euros en vez de libras y, sobre todo, una oficina de turismo en el mismo airport donde la chica te atiende, te explica el Dublin Pass (recomendable forma de ahorrar tiempo y leuros), te lo vende, te indica lo más conveniente para moverse por la ciudad y te informa que es del mismo Buenos Aires después de 15 minutos de conversación en perfecto inglés.
Total, que a lo que llegamos al hotel era casi la hora de cenar, así que nos sacrificamos y nos fuimos a buscar un sitio. Encontramos un local lo suficientemente típico (o sea, una taberna irlandesa, pero de las de verdad de la buena) y nos fuimos pa dentro. Los auténticos Irish pubs resultan un poco curiosos porque son una mezcla de garito de copas/pintas (luz baja, música a un volumen ya considerable...) y restaurante: para familiarizarnos con el mundo dublinés, empezamos con dos pintas de Guiness (mmmmm, qué buena) y un Shepherd's pie, que es una especie de lasaña hecha con puré de patatas, carne picada y guisantes.
Patatas y guisantes, la base de la cocina irlandesa, están en todas partes. Pidas lo que pidas.
Chorradas de Dublín que nos hicieron gracia
Como este viaje es ya taaan antiguo y hay que ir al grano, pues resumiremos:
- en Dublín, los bancos de la calle vienen con agüeletes de bronce incorporados de serie. Supongo que es para que, si uno de los jubiletas (de los de carne y hueso) baja solo un día porque sus amiguicos no han podido salir a jugar por lo que sea, se sienta acompañado.

- en Dublín les hacen estatuas a los rockeros ilustres. Por ejemplo,
éste de aquí, cuyo mayor éxito parece que fue
éste de aquí. Visto lo visto, no me extraña no saber su nombre, aunque si compuso el
Old Town, pues bueno. Seguro que algún supermelómano me echa un broncazo ahora ¿desde Carabanchel, quizá? por no conocerle, pero me da igual. La chaquetica, los gestos intensos con los labios y el croma del videoclip lo dicen todo)
- en Dublín, si hay que poner un San Pancracio para que el negocio vaya bien no se andan con medias tintas y lo colocan en todo el chaflán. Que se vea que este es un país católico. Y apostólico y romano y lo que haga falta.
nota: igual no es un San Pancracio, pero a que se le parece mogollón?
- en Dublín, está el imperio que Boyer montó cuando huyó de España acojonao tras el
mítico ataque de Ruiz Mateos. Como el tío es muy listo, pues le fue bien y lo ha llevado en secreto para que no le encuentren ni Don José María ni Zoilo. En Dublín lo saben todos, pero es gente muy discreta; será mejor así. Desde aquí le deseamos que siga teniendo suerte para poder mantener a Isabel y a su prole.
- en Dublín, cuando Dixie persigue a Pixie (o al revés, no sé) por las tuberías del órgano de la catedral, en lugar de salir disparados cuando empieza la misa con un sonoro
dooooo, se quedan ahí momificaos hasta el día que va un restaurador y los encuentra. Esta historia es
verídica y a las momias las tienen expuestas en la cripta. Para que los niños tomen ejemplo y no se metan por los tubos del órgano, supongo. El mensaje es más o menos el mismo que en El Orfanato, pero más metafórico (o menos, tampoco sé)

- en Dublín, los niños que van a catequesis en las parroquias tejen estas curiosas alfombras a punto de cruz para que los fieles no se manchen ni se hagan daño en las rodillas en la misa. Cuando acaba la celebración, se cuelgan en un ganchito que hay en el respaldo y listo.
- en Dublín, la pinta es una religión más. Pedirte media pinta es de ser una nenaza, y los camareros son capaces de hacer esto en cosa de 3 segundos al servirte la tuya. Está de buenaaaaa...
Lo que es falso es que la espuma sea lo suficientemente densa como para aguantar una moneda. Probamos con un miserable céntimo, que no pesa nada, y pasó esto:
- en Dublín, los nombres de las tabernas son bastante surreales en general. Pero ésta, "el limón peludo", para los que no sepan inglés, ganó nuestro concurso particular. No, no entramos a ver cómo era por dentro, morbosos!
- en Dublín, cuando ponen un rótulo de neón en un comercio, tampoco se andan con chiquitas. Allí no hay excusas para no pedirle a tu chica que se case contigo... realmente eran 3 plantas de joyería, básicamente anillos, por lo que pudimos ver.
- en Dublín, para los guiris que sean tan guiris de:
- no recordar que hay que mirar a la izquierda porque ellos conducen al revés
- no entender el mensajito de "LOOK LEFT", que a menudo ya viene con la flecha al lado, y ya queda bastante claro,
han inventado el jeroglífico del paso de cebra, que viene a decir: "OJOOOO, QUE VENIMOS POR TU IZQUIERDA!!"
-en Dublín, especifican el rumbo que tiene que seguir el tranvía en las señales de tráfico. Por si el conductor no tiene suficiente con concentrarse en seguir la vía, supusimos.
- en Dublín, en la oficina de turismo hay personal español con un nivel de inglés taaaan malo que cuesta simular que no te has dado cuenta de que son españoles porque no se les entiende. Espero que estén ahí para atender a otros españoles (hay muuuuchos turistas españoles en Dublín), pero si es así no están bien señalizados. Detrás nuestro iba una pareja de Sevilla que no había pasado del "jauduyudu?" y les atendió otra chica que español, español, no es que hablara mucho.
- en Dublín, en las librerías se venden libros con instrucciones para jubilarse en España sacando el máximo rendimiento a nuestro estupendo sistema sanitario y de instalaciones culturales y a las ventajas fiscales y vacíos legales de ambos países. Parece muy increíble, así que incluso hicimos una foto en la librería, por si había algún incrédulo.
- en Dublín, a la catedral de San Patricio la patrocina... BAILEYS!!!! (uno de los 3 pilares alcohólicos que sostiene la ciudad, junto a la cerveza Guiness y el whisky Jameson). Eso en España no se ha visto... os imagináis todas las guías del Pilar con el logo de AMBAR??? Sería lo más!
-en Dublín, en la calle principal, había una instalación (supongo que sería temporal, pero no lo sé) la mar de cachonda, con un montón de pantallitas como esta, cada una con un monigote ligeramente distinto (pantalón corto, corriendo, andando, girando, con americana...). Era demasiada tentación para los Roros, como comprenderéis.
nota: no, no sé darle la vuelta a los vídeos, pasa algo???
- en Dublín, encontramos cosas que nunca llegaremos a comprender, pero que molan. A lo mejor es que es una gimkana y no lo entendimos bien.
Otro día me pongo y os cuento las cosas "serias" (bueno, ya sabéis) que hicimos en la city con fotos un poco más normales (bueno, ya sabéis)